domingo, 23 de mayo de 2010

Postales del Bicentenario

“Viví el Bicentenario. Entrá en la historia.”
¿Cuál? ¿La que construye quien?


Buenos Aires se ve tan susceptible y tan despierta… que da gusto verla. Poder cruzar la avenida 9 de julio sin semáforos, aunque esquivando estructuras varias y gentes a montones. 200 años es mucho y no veo torta capaz de albergar tantas velitas. Pero veo familias y jóvenes y chicos y escalofríos y herederos de recuerdos.

***

40 años de rock nacional.

¿Por qué? Si Los Gatos nacieron en el ’67 y Almendra se separó en el ’70. ¿Será por la coquetería del rock? ¿o porque suena mejor cuarenta que cuarenta y tantos y al fin y al cabo no importa porque lo único que importa es festejar? ¿será que no sabemos cuantos años tiene pero igual nos empecinamos en contabilizar, anotar, registrar y enterrar? ¿o será el hermano menor del Bicentenario y por eso aprovechamos la fiestita del mayor?

“Rockeros eran los de antes”, escucho. Y hay algunos de los de antes. Hay que buscarlos. No paran de arengar, bailar y cantar todos lo temas, entre trago y trago de whisky. Y hay muchos de los de ahora, que se preguntan qué es eso que suena desde el escenario.

“Es una falta de respeto que toquen temas que nadie conoce. ¿No ves? nadie los conoce!! Nadie canta. Para qué hacen semejante gasto, este gobierno que se hace el popular… Eh!!! toquen temas conocidos!!.. pero qué falta de respeto, che…”,  aturde un flaco de unos veintitantos a su novia y a todos los que lo rodean, hasta que ella amenaza con irse si no se deja de gritar.

La queja. La queja constante, la queja porteña, la queja porque no es como debería ser según opino yo.

***

Viento, dile a la lluvia…que no arruine la noche de miles de miles que vinieron a disfrutar. ¿Esta es la forma que tiene la gente de manifestar su rechazo al gobierno? Mejor, quien quiera oír que oiga, que por acá hay mucho que festejar.

Son miles las caras de alegría y yo no quiero esta pena en mi corazón…
¿Y Charly dónde está?
Pero la risa, nena, no podrá surgir a menos que te subas al árbol…
¿Y Spinetta dónde está?

Un goteo leve cae en forma de amenaza. “Nada grande se puede hacer con la tristeza”, dicen que dijo Arturo Jauretche, en un celeste y blanco muy luminoso. Por eso, no te rindas, malena, no te rindas…

***

El repertorio parece no satisfacer a todos los presentes y, entre artista y artista, el conductor intenta ganarse la adhesión del público:
-¡¿Se cantan una de Los Redonditos de Ricota?!
-…..........................
-A ver, ¿se animan con jijiji?
-............................
-Vamos, ¿quién arranca?
-...........................
-Bueno, en todo caso lo dejamos para más tarde. Seguimos con…

¿Y los Redondos dónde están?

***
Todo concluye al fin… tengo que comprender y no comprendo. ¿Adónde se va lo que concluye?

Comprendo que yo vivo en una ciudad, donde la gente se junta y se grita y se abraza,  ríe y bebe y canta, donde cada uno es cada cual y atesora lo que tiene y comparte lo que no. Donde a veces estamos solos y a veces acompañados y a veces rodeados de tanta gente y tan solos.

“Cerati: te deseamos, desde acá…”, que vuelvas pronto. Seguro que al rato estarás amando, inventando otra esperanza para volver a vivir…

El rock se cuela y la gente pasa y va y viene a empujones, y adónde irán si falta tanto… Por qué me cuesta tanto llegar, cantan los uruguayos del Cuarteto de nos, tras desearnos: feliz cumpleaños, hermanos.

***

Ella dijo y yo dije, no eres mi amor. Y los fans de Las Pelotas están ansiosos. Las peló, las peló, vamo’ las peló… corean mientras Estelares intenta desplegar algo así como “mucho glamour” sobre el escenario. Si hay un público que tiene aguante, es el público de Las Pelotas. Será porque nunca se masificaron, será porque son como una gran familia, será porque...

-Queremo ver a Las Peló, carajo!
-Ehh, calmate hermano, es un recital grati, de qué te quejá?
-No me banco a este salame, mirá los antejos que se trajo el guacho…
-Dale, bailate un wadu-wadu que te va a gustar

Y luego de bailar los viejos y conocidos temas de Virus, aparece Daffunchio al frente de su banda. Y un pogo escandaloso, sobre la 9 de julio inmensa, estalla acá, en América del Sur, bien al sur. 

-Es para el Bocha que lo mira desde el cielo.

Mientras, comparten lo que queda de un porro con una tuquera capuchón de birome Bic.

-Tira zarpado, viste?

La birome, invento argentino, tampoco podía faltar en el Bicentenario.

1 comentario:

solitariadisidente dijo...

¡Me gustó éste! Linda crónica... besos!!